Cuando juntas emoción, buena compañía y comida, ¡tienes la fórmula ganadora!

Las calles vibran, los salones se iluminan y el pulso se acelera. Allí donde se reúne la gente, todas las miradas están puestas en el reloj, esperando el comienzo del partido. Nos dejamos inspirar por el picoteo de los países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá— y por todo lo que su cocina nos aporta. Compartimos sus propuestas más sabrosas: recetas fáciles para compartir, buen ambiente y la sensación de vivir juntos algo grande. Con Thermomix®, cocinar es facilísimo.
Estados Unidos aporta algunos de los grandes clásicos del picoteo para el partido: minihamburguesas, hot dogs, chili con carne y muffins de maíz, salsa de queso azul y salsa barbacoa ahumada. México suma nachos con chile y queso, fajitas, frijoles y, por supuesto, un tequila bien fresco. Cocinar hoy se parece a buen juego en equipo: las pequeñas tareas se reparten, todo fluye y la preparación transcurre sin estrés. Los dips quedan cremosos, las masas en su punto y las salsas sacan todo su carácter. Mientras la cocina gana ritmo, el salón se llena de conversación, risas y ese murmullo de expectación que lo envuelve todo. Cada persona aporta algo a la mesa y, casi sin pensarlo, todas las manos van a por algo para picar. Thermomix® te lo pone fácil para que disfrutes del momento con tu gente.
Canadá llega a la mesa con una selección que invita a compartir: vasitos de cheesecake con crumble de almendras, pastelitos de piña y coco, natillas de jarabe de arce y huevos endiablados. Propuestas fáciles de preparar, variadas y perfectas para montar un bufé apetecible sin complicarse. Thermomix® te lo pone fácil para que todo esté listo y tú puedas centrarte en disfrutar del momento con los tuyos.
• Mezcla platos calientes y fríos, texturas crujientes y cremosas, y sabores suaves con un toque picante. • Adelanta la preparación siempre que puedas y termina los platos justo antes de servir. • Añade notas frescas con hierbas, cítricos y vegetales llenos de color y textura. • Deja salsas y dips en el centro para que cada uno personalice su plato a su gusto. • Termina con algo dulce, sencillo y perfecto para compartir.
Ahora sí: ¡que empiece el partido!
La emoción empieza mucho antes del primer minuto. En la cocina, alrededor de la mesa y en esos pequeños momentos que se comparten entre amigos. Sabores para mojar, platos para compartir y un ambiente que invita a quedarse un rato más. Porque cuando el fútbol une a tres países anfitriones, cualquier excusa es buena para celebrar juntos.