Modo Espesar 

En detalle

¿Qué es?

El modo Espesar te ayuda a conseguir salsas y cremas con cuerpo uniforme y acabado sedoso, sin cortes ni grumos. Piensa en una bechamel lisa para lasañas y croquetas, una salsa de queso que abraza la pasta, una salsa de champiñones brillante que napa el filete, o unas natillas cremosas que se sostienen en la cuchara. Es el toque que convierte lo cotidiano en especial: el punto justo para un jugo de carne bien ligado que realza el asado, una velouté ligera pero envolvente, o un coulis de frutos rojos que cae en hilos suaves sobre el postre. Con Espesar, cada preparación alcanza su mejor textura, lista para disfrutar.

¿Cómo funciona?

El modo Espesar te acompaña para que cada textura llegue a su punto justo, con la confianza de quien sabe cuándo parar. Solo elige el ingrediente que dará cuerpo y deja que el calor haga su magia: suave cuando buscas cremosidad delicada, enérgico cuando necesitas una salsa que se mantenga perfecta hasta el último bocado.

  • 80 °C con huevo o yema: el calor mima la mezcla, cuaja con suavidad y mantiene la crema lisa, sin cortes. Ideal para natillas, cremas inglesas o salsas finas.
  • 100 °C con harina o maicena: la energía activa el almidón para un espesado homogéneo, brillante y estable. Perfecto para bechamel, salsas de queso o champiñones y “salsa de asado” ligada.

Es ideal para:

  • Cocinillas que disfrutan probando nuevas recetas y buscan resultados consistentes.
  • Aficionados a la repostería que quieren rellenos y cremas suaves para sus tartas y pasteles.
  • Buscadores de una cocina fácil que valoran la comodidad, sencillez y eficacia.

Experimenta con Thermomix®

El modo Espesar te permite probar cosas nuevas, recetas que quizá no te atreverías a hacer por tu cuenta. Con el modo Espesar, prepara tu propia salsa holandesa, unas natillas ¡y mucho más!

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Recetas que tienes que probar

Consejos e ideas:

Para recetas espesadas con almidón (harina, maicena, fécula de patata), ajusta a 100 °C. El calor activa el almidón y crea una textura homogénea y brillante. Imagina una bechamel sedosa, una salsa Soubise que abraza la cebolla dulce o una crème pâtissière que se sostiene con elegancia en la cuchara.

Para recetas ligadas con huevo o yema, ajusta a 80 °C. La cocción suave mima la mezcla y logra cremosidad sin cortes. Es el camino perfecto para salsas emulsionadas calientes, postres y cremas untables: piensa en una holandesa o bearnesa que nacen ligeras y estables, un sabayón al licor de naranja que eleva el postre o un curd de frutos rojos con brillo delicado.

Para algunas salsas emulsionadas calientes, usa la mariposa. La mariposa incorpora aire y crea una espuma de huevo fina y estable. Te dará la textura ideal en un sabayón clásico, una holandesa de pimiento y paprika o una salsa Choron con su suave matiz de tomate.

Importante

Evita usar ingredientes calientes en recetas fijadas a 80 °C; por ejemplo, no añadas mantequilla fundida por encima de 40 °C. Así mantendrás la emulsión lisa y la textura en su punto.

Salsas, natillas y curds

Prepara una salsa en su punto para la carne, unas natillas suaves que cierran la comida con clase o un curd nítido que realza cada bocado de tu tarta.

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