El calor aprieta, ¡pero las ganas de postre no se van de vacaciones! No dejes de probar estas recetas dulces, fresquitas y sin horno, perfectas para el verano.

La fruta congelada es uno de esos recursos sencillos que en los meses de calor marcan la diferencia. Además de evitar que la fruta demasiado madura acabe en la basura, es práctica, versátil y perfecta para dar un toque bien frío a muchas preparaciones. Congelarla permite conservarla durante más tiempo y tener siempre a mano un ingrediente ideal para recetas suaves y bien frías.
Pasos
El yogur es uno de esos ingredientes que en verano siempre funciona. Aporta frescura, una textura suave y cremosa, y ese punto ligero que resulta perfecto para preparar postres apetecibles sin complicarse demasiado. Además, combina de maravilla con fruta, chocolate o frutos secos, y se adapta a todo tipo de ideas: desde semifríos y vasitos hasta polos, tartas o helados caseros.