
¿Sabías que 96 °C es la temperatura óptima del agua para preparar café, que el té verde se infusiona mejor a 80 °C y que el té negro alcanza su punto perfecto a 93 °C? Hay modos que parecen sencillos, pero que en el día a día marcan una gran diferencia. El modo Hervidor es uno de ellos. Porque no se trata solo de calentar agua, sino de hacerlo con precisión, a la temperatura adecuada y sin complicaciones. Desde una infusión delicada hasta el agua lista para cocer pasta o para preparar un biberón, este modo convierte una tarea cotidiana en algo mucho más cómodo y práctico.
El modo Hervidor te permite calentar agua hasta la temperatura que necesitas en cada momento, desde pequeñas cantidades hasta 1800 g, y ajustarla entre 37 y 100 °C. Así puedes adaptar el resultado al uso que vayas a darle: no requiere lo mismo un té verde, una bebida caliente o el agua para un biberón. Es importante tener en cuenta que el modo Hervidor solo debe utilizarse para calentar agua. Para otros líquidos o alimentos, debes usar el modo Calentar.
Lo interesante de este modo es el control que aporta. Tener agua a la temperatura exacta no solo resulta más cómodo, también ayuda a conseguir mejores resultados y a agilizar muchas tareas en la cocina. Es una función simple, pero muy útil: de esas que acabas incorporando a tu rutina casi sin darte cuenta.
Cocción de huevos Triturar Cocción de arroz Al vacío Cocción lenta Alta temperatura Puntos del azúcar Fermentar Amasar Espesar Prelavado Calentar Turbo Pelar Laminar Rallar