Mayo y junio traen fresas locales en su mejor momento: de temporada, de kilómetro cero y con todo su aroma natural. Apostamos por envases sostenibles y compras a granel, y por un aprovechamiento total sin desperdicio: frescas en ensaladas y postres, en mermeladas caseras o congeladas para disfrutar más adelante. Sabor auténtico y recetas que celebran lo que el campo nos da cuando toca.