Quedarse en casa puede ser frustrante para nosotros, pero sobre todo para los niños. Con paciencia, una actitud relajada y mucha imaginación tienes los ingredientes esenciales para que todos podáis divertiros, aprender y estar animados. Todo esto, sin salir de casa.
Reta a los pequeños a participar en un concurso de cocina. Cada niño tendrá que inventar una receta, y los padres serán el jurado. Con una cuchara de madera, papel y cinta adhesiva, haz un sistema de votación que puede ser con números o con sonrisas. ¡La receta que tenga mejor sabor y presentación será la ganadora!
Invéntate una rutina de actividades físicas para quemar energía. Cualquier cosa vale: bailes, una coreografía inventada, saltos, recoger los juguetes del suelo, o incluso limpiar la casa. Juega con los niños a “organizar la despensa”:
• Sácalo todo y agrúpalo por categorías (enlatados, condimentos, cereales, conservantes, galletas...).
• Si quieres, puedes forrar los estantes con papel.
• Luego, llena la despensa de ingredientes hechos en casa.
• Utiliza frascos y contenedores herméticos, preferiblemente transparentes, para guardar las galletas, la granola, la mermelada y otras cosas.
• Ponle a cada envase una etiqueta hecha a mano.