Frutos rojos en su mejor momento

Con la llegada del verano, cerezas, frambuesas, moras, arándanos y fresas llenan los estantes de color y sabor. Dulces, frescos y muy versátiles, los frutos rojos son perfectos para dar un toque especial a desayunos, postres y recetas de temporada.

Además de su atractivo natural, destacan por su aporte nutricional y por lo fácil que resulta incorporarlos al día a día. Y aunque en verano brillan especialmente, también es posible disfrutarlos durante todo el año en diferentes elaboraciones.

Déjate inspirar para sacarles todo el partido en la cocina.

Frutos rojos y cerezas no solo destacan por su sabor, sino también por su aporte de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra. Entre ellos se encuentra la vitamina C, presente de forma natural en muchas de estas frutas.

En el mercado

Cuando están de temporada y en su mejor momento, lo ideal es elegir frutos rojos frescos. Para acertar, fíjate en que tengan un color vivo e intenso y en que la fruta esté firme y seca.

Fuera de temporada, también es posible encontrarlos en versiones congeladas o deshidratadas, una alternativa práctica para seguir disfrutándolos durante todo el año.

En casa

Para conservarlos mejor, guarda los frutos rojos en la nevera y lávalos cuidadosamente con agua fría justo antes de consumirlos. Aprovecha su mejor momento en temporada y congélalos para disfrutarlos también en otra época del año.

Congelar: lava y seca bien la fruta con papel de cocina. Corta las fresas grandes por la mitad o en cuartos y, en el caso de las cerezas, deshuésalas. Coloca la fruta en una sola capa sobre una bandeja forrada con papel de horno, congélala unas horas y, una vez dura, pásala a bolsas aptas para congelación. Utiliza la fruta congelada para preparar batidos de frutas, zumos, salsas y postres. Después podrás utilizarla en smoothies, zumos, salsas o postres.

Mermeladas y salsas: otra buena opción es preparar mermeladas o salsas y conservarlas según indique cada receta. En el caso de las salsas, también puedes congelarlas en bandejas para cubitos de hielo y guardarlas después en bolsas de congelación para utilizar en pequeñas porciones.

Para disfrutarlos todo el año

Los frutos rojos ofrecen muchas posibilidades en la cocina y son perfectos tanto para recetas dulces como saladas.

Desayuno y snacks: solos, con yogur, en forma de mermelada o en smoothies, son una opción muy versátil para el día a día. Los frutos rojos deshidratados también funcionan muy bien en granola o barritas caseras. Prueba el Smoothie bicolor de frutos rojos y manzana o la Confitura de frutos rojos y chía.

Ensaladas: aportan color, frescura y un contraste de sabor muy interesante. Puedes añadirlos frescos directamente a la ensalada o incorporarlos a una vinagreta. La Ensalada mixta con langostinos al ajillo, con frutos rojos variados, es una estupenda opción.

Salsas para platos principales: los frutos rojos también son una buena base para salsas con un toque afrutado y ligeramente ácido, perfectas para acompañar carnes y dar un contraste diferente a platos salados. Un buen ejemplo es el Filete marinado en café con salsa de frutos rojos.

Postres: frutos rojos y cerezas encajan a la perfección en todo tipo de postres, desde helados hasta tartas, bizcochos o pasteles. Cuando la fruta está en temporada y tiene un dulzor natural más intenso, además, permite ajustar la cantidad de azúcar en algunas preparaciones. Disfruta de este postre con reducción de frutos rojos.

Todo lo que puedes preparar con cerezas

Propuestas para aprovechar la versatilidad de las cerezas en todo tipo de recetas. Inspírate con ideas dulces y saladas.

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