Si te apetece cuidarte de forma sencilla y natural, los smoothies son siempre una gran opción. Refrescantes, nutritivos y llenos de sabor, resultan perfectos para empezar el día, recargar energía después de hacer ejercicio o disfrutar de una pausa saludable en cualquier momento. En Cookidoo® encontrarás smoothies para todos los gustos, fáciles de preparar con Thermomix®.

No hace falta complicarse para preparar un buen smoothie. Con pocos ingredientes y una combinación equilibrada, puedes conseguir una mezcla refrescante, nutritiva y llena de sabor. Empieza con una base de agua fría, agua de coco, horchata, té (verde, negro o de hierbas), y añade después verduras de hoja, como col, espinaca o acelga, además de hierbas frescas como perejil o menta. Un poco de fruta, como plátano, frutos rojos o manzana, aporta dulzor de forma natural y ayuda a equilibrar el sabor. Y si te apetece un toque más dulce, puedes endulzarlo a tu gusto con miel, jarabe de arce, dátiles, higos, chocolate o azúcar.
Para enriquecerlo aún más, puedes incorporar semillas de cáñamo, chía o lino, además de ingredientes como canela, cúrcuma o jengibre, que aportan aroma, carácter y un plus nutritivo. Y si quieres un resultado todavía más refrescante, unos cubitos de hielo son el toque final perfecto.
También hay combinaciones sencillas que siempre funcionan, como plátano, piña, melón y unas hojas verdes. Y si te apetecen sabores más atrevidos, prueba la mezcla de berro y rúcula con coco, dátiles y fresas.
A diferencia del zumo recién exprimido, los smoothies conservan la fibra de la fruta. Y si buscas una opción con más proteínas, puedes incorporar tofu o yogur griego y completarlo con frutos secos, semillas o avena.
Tener todo listo de antemano hace que preparar un smoothie sea mucho más fácil en el día a día. Puedes inspirarte en tus recetas favoritas de Cookidoo® y combinarlas con otras versiones hechas a tu gusto.
Una buena idea es cortar la fruta en trozos y congelarla primero sobre una bandeja. Después, pásala a bolsas con cierre para conservarla en el congelador hasta que la necesites. Así tendrás siempre a mano la base perfecta para preparar smoothies frescos, rápidos y apetecibles en cualquier momento. Además, te resultará más fácil disfrutar de algo fresco y saludable sin recurrir a bebidas azucaradas o snacks menos equilibrados.