
Hay recetas que ganan de un día para otro y otras que, por su textura o delicadeza, necesitan justo la temperatura adecuada para volver a estar en su punto. Desde comida de bebé hasta un buen estofado, el modo Calentar de Thermomix® te ayuda a recalentar de forma uniforme y sin complicaciones.
1 - Sopas y guisos que apetecen una y otra vez
Hay platos que reconfortan todavía más al día siguiente. Con el modo Calentar, puedes recalentar sopas, cocidos, potajes o estofados de manera uniforme, para que estén calientes de verdad de principio a fin y listos para disfrutar en su mejor momento.
2 - Leche caliente, en su punto
Un vaso de leche caliente siempre apetece, especialmente al final del día. Con el modo Calentar, puedes llevarla a la temperatura ideal sin que llegue a hervir, para disfrutarla sola o con cacao, miel o canela. Una forma sencilla de preparar ese pequeño momento de calma.
3 - Comida de bebé a la temperatura adecuada
Cuando se trata de comida de bebé, dar con el punto exacto marca la diferencia. Este modo te permite calentar purés, cremas o sopas de forma homogénea, para que alcancen una temperatura adecuada sin pasarte ni quedarte corto. Más fácil para ti, más agradable para tu bebé.
4 - Salsas listas para transformar cualquier plato
Tener una salsa casera preparada puede solucionarte una comida en minutos. Bechamel, boloñesa o salsa de tomate: con el modo Calentar, puedes recalentarlas cómodamente y servirlas en su punto para acompañar pasta, verduras, carne o lo que te apetezca ese día.
Para que el resultado sea todavía mejor:
• El modo Calentar ofrece los mejores resultados con preparaciones líquidas o cremosas.
• Si vas a calentar una cantidad abundante o una elaboración más espesa, como una boloñesa, puedes usar la mariposa para favorecer un calentado uniforme y ayudar a mantener la textura.