
Durante el Ramadán, como comemos menos veces al día, el metabolismo se vuelve más lento. Al retomar nuestros hábitos habituales después del Ramadán, entramos de lleno en los días festivos, con esa irresistible variedad de dulces, chocolates y caprichos azucarados. Si en el Eid al‑Fitr no volvemos a una rutina de comidas equilibrada, es fácil ganar peso rápidamente, notar el estómago pesado y tener picos de azúcar. Por eso, conviene prestar atención a los dulces que nos ofrecen en las visitas, no excedernos y apostar por una alimentación completa y sensata.
Piensa en el Eid como un período de transición hacia tu rutina de comidas habitual. Empieza el primer día con comidas ligeras y aumenta poco a poco la cantidad a partir de ahí, hasta volver a tu ritmo normal en el tercer día.
Veamos algunas recomendaciones útiles desde el primer día de la festividad:
Los desayunos del Eid siempre son estupendos. Pero, en vez de seguir consumiendo los panes y dulces que hemos disfrutado durante el Ramadán, opta mejor por el pan integral. Empieza el día con un desayuno sano y ligero.
Las visitas de familiares y amigos conllevan siempre algo de picar. Para no pasarnos de la raya, prueba un poco de todo, pero sin llenarte el plato. Si vas a visitar varias casas, ten cuidado con los dulces que ingieres y con cuánto café o té estás tomando.
Como se bebe menos agua durante el Ramadán, es buena idea compensarlo ahora bebiendo entre 2 y 2,5 litros de líquidos al día. Y, después de disfrutar de las delicias festivas, bebe dos vasos de agua para mantener el nivel correcto de fluidos y potenciar tu metabolismo.
Después del Ramadán, es recomendable retomar la actividad física que puedes haber puesto en pausa durante el mes de ayuno. En vez de coger el ascensor, opta por subir a las casas que visites por las escaleras y, si no están demasiado lejos, camina en vez de usar el coche. Estos trucos pueden ayudarte a hacer la digestión y animarte a moverte más. Después de las fiestas, intenta hacer unos 30 minutos de actividad física moderada al menos 5 días a la semana.