El huevo es un ingrediente versátil que admite infinidad de preparaciones. Con el modo Cocción de huevos, prepararlos al gusto de cada persona resulta más fácil y cómodo, sin necesidad de estar pendiente del tiempo. Basta con elegir una de las cinco opciones disponibles y esperar a que estén listos. Después, solo hay que pelarlos y listo. Sigue leyendo para descubrir tu versión favorita del huevo cocido.

Con este punto de cocción, se obtienen huevos con la yema líquida y la clara ligeramente cuajada.
• Es ideal si te gusta que el huevo se deshaga casi al primer corte y aporte una textura suave y melosa a platos como un risotto o una ensalada.
El punto perfecto si prefieres una yema líquida y una clara más firme.
• Es ideal para coronar una tostada de aguacate o dar un toque especial a platos sencillos.
Con esta versión se obtiene un huevo con la yema ligeramente cuajada, pero aún jugosa.
• Es ideal para preparar una ensalada de huevo o incorporarlo a recetas frescas y equilibradas.
La clara queda completamente cuajada y la yema mantiene un centro cremoso.
• Es ideal para recetas como huevos rellenos o preparaciones en las que se busca un punto intermedio.
La mejor opción si te gusta el huevo bien cuajado, con una textura firme y uniforme.
• Es ideal para decorar o completar todo tipo de recetas, como quiches, pizzas, sopas o ensaladas.
• Utiliza huevos medianos recién sacados del frigorífico.
• Puedes cocer de dos a seis huevos directamente en el vaso.
• Después de poner los huevos, llena el vaso de agua hasta la marca de 1 litro.
• Cuando termine la cocción, sácalos enseguida para conseguir el resultado deseado. Colócalos en el cestillo y enfríalos con agua fría para cortar la cocción.